Un kilim semi antiguo de Selendi de colorido poco habitual, que destaca por su composición audaz y equilibrada. El diseño se organiza en amplias bandas horizontales que alternan el motivo Su yolu (curso de agua) con bandas que presentan el motivo pıtrak (cardo). Ambos símbolos están tradicionalmente asociados con la fertilidad y están ejecutados mediante la elaborada técnica cicim, que aporta textura y un sutil relieve a la superficie.
Cabe destacar que este kilim no tiene bordes de cierre, lo que permite que los motivos se prolonguen visualmente más allá de los límites, creando un efecto más abierto y expansivo.
El suave efecto jaspeado —donde pueden apreciarse pequeños puntos blancos— se debe a que las urdimbres se hacen visibles entre las tramas.
Con su paleta de colores fríos, diseño sobrio y tamaño práctico, este kilim se integra fácilmente en interiores contemporáneos.
Material: 100% lana de oveja hilada a mano
Tasmaño: 210 × 143 cm
Origen: Selendi, Turquía
Fecha : Década de 1960
Su yolu
Su yolu, en turco, significa “curso de agua”. Al igual que el sol y la tierra, el agua es indispensable para la vida.
Su representación forma parte, por tanto, de los símbolos asociados a la fertilidad. Las primeras comunidades sedentarias se establecieron cerca de los ríos para paliar los periodos de sequía mediante la irrigación de los cultivos. Sin embargo, la proximidad a estos cursos de agua podía resultar peligrosa.
Las crecidas provocan inundaciones que devastan las cosechas, destruyen viviendas y causan la muerte de quienes habitan en las riberas.
Nos encontramos así ante un motivo protector con función exorcizante.
pıtrak (cardo)
En turco, pıtrak es un motivo que se cree procede de un ideograma que estiliza el sol, sin el cual las plantas no podrían crecer. Sin embargo, este origen se olvidó con el paso de los siglos, y el motivo se transmitió oralmente bajo un nombre inspirado en un elemento familiar para los pueblos pastoriles: el pequeño cardo bardana, bien conocido por las tejedoras que pasan horas retirándolo de la lana antes de hilarla.
¿Significa esto que pıtrak —que designa una planta cuyos frutos se adhieren a la ropa y, sobre todo, al pelo de los animales, especialmente a la lana de las ovejas— no está vinculado a un mito o creencia antigua? En el ámbito rural, la expresión turca «pıtrak gibi», literalmente «como el cardo», en el sentido de «tan abundante como el cardo», parece respaldar esta idea: el cardo no sería más que la representación de la planta de la que toma su nombre, simbolizando la fertilidad —como la espiga o la granada— simplemente por su carácter vegetal.
Una representación solar y femenina
Sin embargo, otra observación —que nos devuelve al sol— sugiere lo contrario: cerca de Ankara, en el yacimiento arqueológico hitita de Alacahöyük, se descubrieron estandartes solares rituales de bronce, datados en la segunda mitad del III milenio a. C., que muestran un «cardo» similar al representado en los kilims.
Como se mencionó anteriormente en relación con el símbolo del rombo, los anatolios consideraban el sol un astro femenino. Pıtrak sería, por tanto, una representación solar: el centro romboidal del motivo expresaría su naturaleza femenina, mientras que las líneas que irradian de él simbolizarían su centelleo, a menudo comparado con el resplandor de la mujer.
“From the Symbolique of Kilims” por Ahmet Diller








